Nuevas figuras de comunidades energéticas

Diferencias y similitudes entre una comunidad de energías renovables y una comunidad ciudadana de energía

    Las diferencias entre una Comunidad de Energías Renovables y una Comunidad Ciudadana de Energía tienen que ver con la orientación de las mismas, el tipo de empresas que pueden participar y con la existencia de una distancia máxima entre lugar de producción y de consumo, entre otras cuestiones.

    Los avances en la normativa europea en relación a las comunidades energéticas llegan, por fin, a España. Era una cuestión de tiempo y ese momento ha llegado. Las comunidades energéticas ya tienen un marco normativo que permita su desarrollo en nuestro país.

    Este marco normativo desglosa las comunidades energéticas en dos figuras: por un lado, las Comunidades de Energías Renovables (CER) y, por otro, las Comunidades Ciudadanas de Energía (CCE). Ambas comparten visión y principales características, pero ¿en qué se diferencian?

    En Cambio Energético queremos mantenerte al tanto de las novedades en materia normativa energética, especialmente si tienen que ver con el autoconsumo. Así que si tienes alguna duda sobre cómo autoproducir tu propia energía limpia, contacta con nosotros.

    En este artículo te explicamos las similitudes y diferencias entre las Comunidades de Energías Renovables y las Comunidades Ciudadanas de Energía. Así sabrás cuál te puede interesar más.

    ¿Qué comparten una Comunidad de Energías Renovables y una Comunidad Ciudadana de Energía?

    Tanto una Comunidad de Energías Renovables como una Comunidad Ciudadana de Energía son entidades jurídicas que comparten las siguientes características:

    • Se basan en la participación voluntaria y abierta, por tanto, pueden participar personas físicas, empresas o autoridades locales (incluidos los municipios).
    • La autonomía de la comunidad y el control efectivo de la misma por parte de las personas y/o entidades socias o miembros.
    • Su principal objetivo es ofrecer beneficios medioambientales, económicos o sociales. Es decir, no debe primar la generación de una rentabilidad financiera, sino que los beneficios económicos tienen que reinvertirse principalmente (que no exclusivamente) en mejoras ambiental y sociales, tanto de las personas y entidades socias, como de las localidades donde desarrollan su actividad.

    ¿En qué se diferencian una Comunidad de Energías Renovables y una Comunidad Ciudadana de Energía?

    De la misma manera que encontramos similitudes, también vemos diferencias entre las Comunidades de Energías Renovables y las Comunidades Ciudadanas de Energía. Lo cual es normal, porque si no se trataría de la misma figura.

    Orientación de la comunidad

    Las Comunidades de Energías Renovables están dirigidas a fomentar el uso de energía procedente de fuentes renovables. Es decir, ya sea a través de compras colectivas o de autoconsumos, las CER van asociadas a instalaciones de energías renovables, principalmente fotovoltaicas.

    Por su parte, las Comunidades Ciudadanas de Energía se orientan a asegurar los derechos y libertades de acceso a la red en condiciones de igualdad y no discriminación, así como a facilitar la participación de la ciudadanía en el mercado interior de la electricidad. Hablamos, entre otras cuestiones, de:

    • Acceso de terceros a la red
    • Posibilidad de constituir autoconsumo, sea individual o colectivo
    • Derechos de los consumidores finales de electricidad, por ejemplo, en relación al cambio de suministrador, transparencia en facturas, etc.

    Empresas que pueden participar

    En las Comunidades de Energías Renovables puede participar cualquier “Pyme”, entendiendo por estas una microempresa, una pequeña o una mediana empresa. Mientras que en el caso de las Comunidades Ciudadanas de energía hacen referencia a la participación de “pequeña empresa”, aquella con menos de cincuenta personas trabajando, y cuyo volumen de negocios anual o balance anual total no superen los 10 millones de euros.

    Instalación de autoconsumo en empresa

    Distancia máxima

    Otra diferencia la encontramos en los requisitos necesarios para conformar ambos tipos de comunidad. Tanto las Comunidades de Energías Renovables como las Comunidades Ciudadanas de Energía requieren de un mínimo de 5 socios o miembros, han de estar abiertas a la participación libre y voluntaria, y deben conservar su autonomía respecto a sus miembros y el control debe reposar sobre ellos.

    Ahora bien, en las Comunidades de Energías Renovables existe una distancia máxima entre el centro de producción y los lugares de consumo. Esta distancia era inicialmente de 500m, luego pasó a 2km y con el nuevo Real Decreto dependerá de la población del municipio o municipios en los que se desarrolle su actividad, partiendo de los siguientes criterios:

    • En municipios de hasta 5.000 habitantes, si eres propietaria de un bien inmueble, tienes tu residencia habitual o eres titular de un punto de suministro, podrás participar en una Comunidad de Energías Renovables de tu municipio. Incluso podrás hacerlo en un municipio directamente colindante, si la población conjunta de los municipios participantes no supera los 50.000 habitantes.
    • Cuando la población es de entre 5.001 y 50.000 habitantes, y cumples los requisitos mencionados (propietario de inmueble, residencia habitual o titular de suministro), podrás participar en una CER de tu municipio.
    • Y si tu municipio tiene más de 50.000 habitantes y cumples los requisitos, deberás encontrarte a un radio máximo de 5km a la redonda del emplazamiento del primer proyecto finalizado de la Comunidad de Energías Renovables.

    El peso del autoconsumo con renovables

    En el apartado de derechos y obligaciones, ambas figuras de comunidades pueden acceder a los mercados directamente o mediante agregación, de forma no discriminatoria, así como actuar de representantes autorizados para la realización del autoconsumo colectivo.

    No obstante, si bien en las Comunidades Ciudadanas de Energía se menciona la posibilidad de realizar autoconsumos individuales o colectivos, en las Comunidades de Energías Renovables se habla directamente del derecho a “producir, consumir, almacenar y vender energías renovables”; así como el derecho a compartir la energía renovable que produzcan las unidades de producción propiedad de dicha comunidad de energías renovables. Es decir, el autoconsumo es un elemento imprescindible para una CER, siendo opcional en el caso de la CCE.

    Instalación de autoconsumo residencial

    Usos energéticos aplicables

    Mientras que las Comunidades Ciudadanas de Energía se centran exclusivamente en el uso de energía eléctrica, las Comunidades de Energías Renovables permiten impulsar la eficiencia energética también en otros ámbitos como el transporte o los sistemas de climatización (calefacción y refrigeración).

    ¿Me interesa más una Comunidad de Energías Renovables o una Comunidad Ciudadana de Energía?

    Si ambas comunidades nacen con una misma vocación, la de dotar a los consumidores finales de medios de participación colaborativa para aprovechar al máximo los beneficios derivados de las renovables, también tienen sus diferencias, como hemos visto.

    La elección de una u otra comunidad energética, dependerá de lo que busques. Si estás pensando en un formato más similar al concepto de comunidades energéticas que ya conocíamos, donde las personas y entidades se asocian para producir y consumir energía renovable, tu opción será una Comunidad de Energías Renovables.

    Pero si tu intención es salvaguardar tus derechos de acceso a la red y a los mercados en condiciones de igualdad y no discriminación como consumidor final, tu opción será una Comunidad Ciudadana de Energía.

    Participando tanto en una como en otra, aunque con diferentes mecanismos, estarás colaborando en la implantación de las renovables. Pero no solo eso, también estarás contribuyendo al sistema energético público, descongestionando las redes de distribución y dando pasos hacia un sistema más descentralizado que acabe con el oligopolio energético actual.


    En este artículo te hemos explicado las similitudes y diferencias entre las dos nuevas figuras en las que la normativa aterriza las comunidades energéticas. Unas figuras que contribuirán a la expansión y consolidación de un modelo energético más descentralizado y justo.

    Si quieres saber más sobre las diferentes formas que tienes de compartir la energía, contacta con nosotros. También si lo que buscas es pasarte al autoconsumo fotovoltaico, sea individual o colectivo, en tu casa o empresa.

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