
Diferencias entre comunidad energética, autoconsumo colectivo y comunidad solar
Tres modelos destacan por su capacidad de democratizar el acceso a la energía renovable: comunidad energética y autoconsumo colectivo, junto con las comunidades solares, permiten a familias, empresas y administraciones públicas generar, compartir y gestionar energía limpia de forma colaborativa.
Se tratan de fórmulas para compartir energía y tener acceso al autoconsumo fotovoltaico, aun cuando no tienes espacio para instalar paneles solares en tu tejado. Aunque comparten objetivos similares, cada modelo presenta características específicas que determinan su aplicación práctica.
En Cambio Energético somos especialistas en ahorro y eficiencia energética, y queremos compartir contigo nuestra experiencia, para facilitar en lo posible tu transición a energías renovables. En este artículo te explicamos las diferencias entre comunidad solar, comunidad energética y autoconsumo colectivo.
Y, si tienes alguna otra duda sobre cómo producir tu propia energía limpia y renovable, contacta con nosotros.
- 1 Definición de comunidad solar, comunidad energética y autoconsumo colectivo
- 2 Diferencias entre comunidad energética, autoconsumo colectivo y comunidades solares
- 2.1 Actores participantes en el autoconsumo colectivo y la comunidad energética
- 2.2 Tamaño y número de instalaciones en una comunidad energética y en el autoconsumo colectivo
- 2.3 Gestión de la instalación renovable en comunidad energética y autoconsumo colectivo
- 2.4 Tramitación en proyectos de autoconsumo colectivo y comunidades energéticas
- 2.5 Objetivos de una comunidad energética frente al autoconsumo colectivo
- 3 ¿Cuándo debo apostar por el autoconsumo colectivo, una comunidad energética o las comunidades solares?
- 4 Consulta a profesionales del sector
- 5 Ventajas de combinar comunidad energética y autoconsumo colectivo en España
- 6 Subvenciones y ayudas disponibles para comunidades energéticas y autoconsumo colectivo
- 7 Comparte energía de la mano de Cambio Energético
Definición de comunidad solar, comunidad energética y autoconsumo colectivo
Para saber las diferencias entre comunidad solar, comunidad energética y autoconsumo colectivo, es necesario saber en qué consiste cada modalidad, cuestión que vemos a continuación.
¿Qué es el autoconsumo colectivo y cómo funciona?
Un autoconsumo colectivo consiste en un grupo de varios consumidores que se unen para realizar una misma instalación fotovoltaica con la que alimentar los diferentes suministros asociados, por ejemplo, en un bloque de viviendas, zona residencial o polígono industrial.
Puede tratarse de una instalación “básica”, destinada a cubrir los consumos de zonas comunes; “integral”, cuando su producción se destina también a abastecer las necesidades de las viviendas o locales comerciales de los asociados; o, incluso, “flexible”, si sólo una parte de los vecinos o comerciantes se benefician de ella.

También existen diferentes modalidades de autoconsumo compartido: sin excedentes, con excedentes no acogido a compensación o con compensación de excedentes. En el autoconsumo colectivo, todos los consumidores asociados deben pertenecer a la misma modalidad de autoconsumo y elaborar un acuerdo donde queden establecidos los criterios de reparto de la energía que produzcáis.
¿Qué es una comunidad energética y qué la diferencia de otros modelos?
Las comunidades energéticas, y más concretamente, las comunidades de energía renovable se refieren a una agrupación de personas y entidades privadas y/o públicas que se unen para satisfacer sus necesidades energéticas (fotovoltaica, almacenamiento, recarga de vehículo eléctrico, aerotermia), a través de un proyecto de energía renovable en su proximidad. Es decir, permiten que la ciudadanía produzca, consuma, almacene y comparta energía renovable colectivamente.
El objetivo de las comunidades energéticas es proporcionar beneficios medioambientales, económicos y sociales a sus socios o miembros o a las zonas locales donde operan. Por tanto, su prioridad no es ganar dinero.

También es importante resaltar que los integrantes del proyecto (sean personas, PYMES o autoridades locales) participan voluntariamente y ejercen el control efectivo de la comunidad energética. Para ello, deben crear una figura jurídica que sirva de marco al proyecto, abierto a la participación y democrático en la toma de decisiones, asegurando la autonomía de la comunidad.
En este caso, el reparto de la electricidad debe hacerse utilizando la red pública de distribución.
¿En qué consisten las comunidades solares dentro del autoconsumo colectivo?
Una Comunidad Solar es un servicio de generación y distribución de energía fotovoltaica que permite a barrios, ciudades y comarcas compartir energía limpia y renovable, aunque no tengan paneles solares en su tejado.
Pero, en este caso, es una empresa o una entidad pública la que se encarga de realizar y gestionar la instalación, ofreciendo a los miembros de la comunidad la posibilidad de suscribir parte del proyecto, en función de la cantidad de energía que puede necesitar, y acordando pagar una tarifa mensual o un porcentaje de los ahorros obtenidos.
Existen diferentes modalidades de financiación: desde una cuota inicial o mensual para personas abonadas, a pagar por la energía consumida a un precio más bajo que lo que te cobra una compañía eléctrica, siendo la entidad propietaria de la instalación la que corre con la inversión inicial.
Diferencias entre comunidad energética, autoconsumo colectivo y comunidades solares
Tanto la comunidad solar como la comunidad energética y autoconsumo colectivo parten de una base común: compartir energía renovable en entornos próximos. Pero existen diferencias importantes que debes tener en cuenta a la hora de optar por uno u otro modelo:
En el autoconsumo colectivo participan principalmente actores privados: personas físicas, comunidades de propietarios, empresas de polígonos industriales y cooperativas. Los consumidores asociados comparten la propiedad de la instalación y los costes de manera proporcional.
Las comunidades energéticas integran un espectro más amplio: ciudadanos, pymes, ayuntamientos, entidades locales y administraciones públicas. Los ayuntamientos pueden actuar como socios facilitadores (cediendo cubiertas), usuarios (consumiendo energía) o inversores (financiando instalaciones).
En las comunidades solares, normalmente intervienen empresas promotoras que gestionan la instalación, propietarios de tejados que ceden espacio y usuarios suscritos que consumen la energía sin ser propietarios del sistema.
El autoconsumo colectivo generalmente se basa en una instalación fotovoltaica de pequeño o mediano tamaño, típicamente ubicada en cubiertas de edificios residenciales o naves industriales.
Las comunidades energéticas pueden incorporar varias instalaciones para conseguir la potencia necesaria y abastecer a más usuarios. No se limitan a una tecnología específica, pudiendo integrar solar, eólica, biomasa y sistemas de almacenamiento.
Las comunidades solares suelen contar con instalaciones de mayor dimensión que el autoconsumo colectivo tradicional, aprovechando economías de escala para ofrecer energía a precios competitivos.
En el autoconsumo colectivo, la gestión recae en los propios participantes de forma democrática.
Las comunidades energéticas mantienen un control democrático y participativo donde todos los socios toman decisiones sobre la gestión energética.
En las comunidades solares, la empresa promotora asume la responsabilidad de gestión, mantenimiento y toma de decisiones técnicas, mientras que los usuarios actúan como suscriptores del servicio.
Los proyectos de autoconsumo colectivo requieren varios trámites: permiso de obras del ayuntamiento, autorización ambiental para instalaciones superiores a 100kW, solicitud de punto de acceso y conexión, y certificado de fin de obra. Las instalaciones sin excedentes están exentas de algunos procedimientos.
Para comunidades energéticas, además de los trámites técnicos, se requiere constitución jurídica previa como asociación, cooperativa u otra forma legal válida. Deben cumplir requisitos de participación abierta, control democrático y beneficio social.
Las comunidades solares gestionadas por empresas promotoras simplifican la tramitación para usuarios finales, que solo deben suscribirse al servicio sin realizar gestiones administrativas complejas.
El autoconsumo colectivo persigue principalmente el ahorro económico mediante la reducción de costes energéticos y la optimización del aprovechamiento de instalaciones renovables.
Las comunidades energéticas tienen objetivos más amplios: democratización de la energía, desarrollo local, lucha contra la pobreza energética y promoción de la sostenibilidad. Los beneficios generados se reinvierten en la comunidad para proyectos sociales y ambientales.
Las comunidades solares buscan facilitar el acceso universal a energía renovable sin barreras de inversión inicial, especialmente para usuarios que no pueden instalar sistemas propios.
¿Cuándo debo apostar por el autoconsumo colectivo, una comunidad energética o las comunidades solares?
Un autoconsumo colectivo es la fórmula ideal para compartir energía cuando vives en un bloque de viviendas, en una zona residencial o en una zona con empresas y viviendas colindantes. Como decíamos, suele ser una única instalación de pequeño o mediano tamaño para varios consumidores, pero no muchos.
Las comunidades energéticas interesan cuando amplías las dimensiones del proyecto e involucras a otros actores como entidades públicas. Hablamos ya de varias instalaciones fotovoltaicas asociadas para alimentar viviendas, empresas, administraciones de un barrio o, incluso, de un pueblo entero. También pueden ser una buena opción para un polígono industrial.
Tanto en una como en otra, se requiere de una inversión inicial por parte de los participantes y permiten la participación democrática en todo el proceso.
Pero ¿qué pasa si no tengo dinero para la inversión inicial o si no me interesa participar en la gestión del proyecto? Pues entonces tu fórmula predilecta serán las comunidades solares, a las cuales podrás acceder pagando una cuota mensual.
Consulta a profesionales del sector
Dado la complejidad técnica y administrativa de estos proyectos, resulta fundamental contar con asesoramiento especializado. Profesionales del sector energético pueden evaluar tu situación específica, analizar la viabilidad técnica y económica, y gestionar los trámites necesarios.
Empresas especializadas, como Cambio Energético, ofrecen servicios integrales: desde estudios previos hasta gestión postventa, garantizando el éxito del proyecto y maximizando el retorno de la inversión.
Ventajas de combinar comunidad energética y autoconsumo colectivo en España
La combinación de ambos modelos potencia significativamente los beneficios. Una comunidad energética puede implementar autoconsumo colectivo como una de sus actividades principales, complementándolo con servicios de eficiencia energética, almacenamiento y movilidad eléctrica.
Esta integración permite aprovechar economías de escala, diversificar fuentes de ingresos, acceder a más líneas de financiación y crear un ecosistema energético local más resiliente. Los excedentes del autoconsumo pueden reinvertirse en otros proyectos comunitarios.

Subvenciones y ayudas disponibles para comunidades energéticas y autoconsumo colectivo
Para facilitar y fomentar el desarrollo de una comunidad energética y autoconsumo colectivo, existen diferentes programas de ayudas, tanto a nivel estatal como autonómico.
A su vez, puedes disfrutar de beneficios fiscales como la deducción en el IRPF del 60% para edificios residenciales, las bonificaciones en el IBI y en el ICIO por instalar paneles solares.
Es recomendable consultar regularmente las convocatorias vigentes, ya que los plazos y condiciones cambian frecuentemente. La combinación de ayudas estatales, autonómicas y locales puede reducir significativamente la inversión inicial necesaria.

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Comparte energía de la mano de Cambio Energético
Y hasta aquí nuestro artículo de hoy. Como hemos visto, no hay excusa para no acceder a la energía solar, gracias a las diferentes fórmulas que tienes disponibles para compartir energía, como una comunidad solar, una comunidad energética y autoconsumo colectivo.
Si no tienes suficiente espacio en el tejado y quieres disfrutar de las ventajas del autoconsumo fotovoltaico, te recomendamos que consultes con profesionales del sector que puedan asesorarte en todo lo que necesites saber.
Si este es tu caso, te invitamos a que contactes con nosotros. Porque, cuando contratas tu instalación con Cambio Energético, además de asesorarte en todo lo que necesitas saber, te acompañamos en todo el proceso: desde el estudio previo, el diseño y la instalación, hasta la legalización y la tramitación de la subvención, si la hubiera. Pídenos un presupuesto sin ningún tipo de compromiso. Estaremos encantados de atenderte.
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